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📌#DeInterés | LA VIOLENCIA POLÍTICA DE GÉNERO NO DEBE SER USADA COMO MORDAZA

«La justicia pierde sentido cuando se transforma en espectáculo de humillación:

Carlos Gutiérrez
📌#DeInterés | LA VIOLENCIA POLÍTICA DE GÉNERO NO DEBE SER USADA COMO MORDAZA

Por: Carlos Gutiérrez
Aguascalientes,Ags.a 6 de Agosto. 2025

La violencia política en razón de género es una realidad innegable. Existe, lacera y debe combatirse con firmeza. Pero lo que preocupa cada vez más es su uso faccioso: la instrumentalización de una causa justa como herramienta de censura y control.

Lo que comenzó como un avance necesario para garantizar la participación plena de las mujeres en la vida pública y política, hoy parece, en algunos casos, haberse convertido en un mecanismo para silenciar críticas, castigar disidencias y someter a medios incómodos.

En nombre de la “reparación del daño”, se obliga a periodistas, ciudadanos, activistas y medios a ofrecer disculpas públicas durante semanas, suspender contenidos o pagar multas, sin que se discuta con seriedad la proporcionalidad de la sanción ni la autenticidad de la falta.

La justicia pierde sentido cuando se transforma en espectáculo de humillación. No es algo nuevo: en la Edad Media, el castigo público —el cepo, la picota— buscaba escarmentar mediante la vergüenza. En tiempos más recientes, la letra escarlata o el escarnio colectivo cumplían la misma función: someter al infractor al juicio moral de su comunidad.

Hoy, esas formas de control se han digitalizado. El escarnio no ocurre en la plaza, sino en redes sociales, portales oficiales, sentencias viralizadas. No basta con una disculpa: se exige una rendición simbólica, repetida, prolongada, que quebrante la voz crítica del sancionado.

Casos como los de Radio Teocelo, Acapulco Trends o el de Karla Estrella, exhiben una preocupante tendencia: se están castigando críticas legítimas, denuncias de corrupción o cuestionamientos sobre el desempeño público, como si se tratara de agresiones por razón de género.

¿Proteger a las mujeres o proteger a figuras políticas de la Cuarta Transformación que no toleran la crítica? Porque lo que observamos es una reacción autoritaria ante la libertad de expresión, disfrazada de política de género.

La repetición diaria de disculpas por 30 días, la censura de contenidos durante años, la exposición al linchamiento digital, tienen más parecido con castigos medievales que con una política pública feminista. Y peor: se envía un mensaje disuasorio a la sociedad y al periodismo independiente: no critiques, o pagarás con tu reputación.

La violencia política de género no es el problema. El problema es su uso revanchista, selectivo y oportunista. Si en verdad se busca justicia con perspectiva de género, hay que usar estas herramientas para prevenir y reparar, no para vengarse ni blindar el poder.

Porque cuando el Estado castiga con vergüenza al que lo cuestiona, lo que hay no es justicia, sino autoritarismo.

Columna publicada en: EPICENTRO de Noticen

Política #México #Aguascalientes #Noticen

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