🛑#Reprobable| ️»La violencia no es más o menos grave según el color de la camiseta de quien la sufre. Usar una tragedia como plataforma de victimismo político no sólo es insensible, es de miserables»
📌 LA VIOLENCIA NO SE CONDENA POR CONVENIENCIA

Por: María Martínez
Ciudad de México, a 20 de Mayo, 2025
El asesinato de Ximena Guzmán y José Romo, personas cercanas a Clara Brugada jefa de Gobierno de la Ciudad de México, es un hecho lamentable que merece toda la atención de las autoridades, el esclarecimiento inmediato de los hechos y, sobre todo, respeto a las víctimas y sus familias. Lo que no merece es ser usado como plataforma política o como excusa para victimizar a un movimiento que, cuando le conviene, calla o minimiza otras formas de violencia.
Gerardo Fernández Noroña, presidente del Senado y uno de los portavoces más beligerantes del oficialismo, no tardó en salir a escena. En un video difundido en redes sociales, visiblemente afectado —aunque siempre consciente de la cámara— condenó el crimen, exigió justicia (lo cual es justo y necesario), y no perdió oportunidad para lanzar una acusación directa: la derecha, según él, ha promovido un clima de agresiones contra Morena y sus militantes.



Pero esta narrativa, por más conveniente que le resulte en este momento, se derrumba bajo el peso de la memoria. Fernández Noroña ha sido uno de los principales voceros de la descalificación sistemática de colectivos ciudadanos, en especial de las madres buscadoras de personas desaparecidas, a quienes ha acusado de exagerar, mentir o de estar manipuladas políticamente. Ante la tragedia de miles de familias que buscan a sus seres queridos entre fosas y desinterés institucional, el senador ha preferido la burla, la negación o el silencio.
¿En qué momento la violencia merece ser condenada por Fernández Noroña? ¿Sólo cuando alcanza a los suyos? ¿Sólo cuando puede convertirla en un punto más en su discurso contra «la derecha»? La violencia no es más o menos grave según el color de la camiseta de quien la sufre. Y usar una tragedia como plataforma de victimismo político no sólo es insensible: es profundamente hipócrita.
Sí, el crimen debe esclarecerse. Sí, Ximena Guzmán y José Romo merecen justicia. Pero no se puede permitir que un hecho tan reprobable sea aprovechado para promover agendas partidistas ni para sembrar más división. Si algo necesita este país frente a la violencia es menos protagonismo político y más coherencia ética.
Fernández Noroña, como figura pública, debería entender que condenar la violencia requiere coherencia. Y que no hay discurso más vacío que el de quien sólo defiende a las víctimas cuando le conviene.


