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🛑#Indignante|EL SILENCIO OBSCENO DEL PODER ANTE EL COBARDE ASESINATO DE CARLOS MANZO ALCALDE DE URUAPAN

🔹️Mientras el país exige justicia por el asesinato del alcalde Carlos Manzo, el silencio de Morena retumba como una ofensa. Ni la presidenta Sheinbaum, ni el super policía Harfuch y ninguno de sus principales figuras han mostrado empatía ante una tragedia y el dolor que desnuda la indiferencia y el oportunismo reprobable del poder.

🛑#Indignante|EL SILENCIO OBSCENO DEL PODER ANTE EL COBARDE ASESINATO DE CARLOS MANZO ALCALDE DE URUAPAN

🔹️El combate a la inseguridad no puede ni debe supeditarse a territorios con interés político. Las acciones del gobierno federal no sólo le pertenecen a Morena: su responsabilidad es gobernar y velar por la seguridad de todos los mexicanos, nadie debe morir por exigir justicia.

Por: María Martínez
Ciudad de México, a 2 de Noviembre, 2025

La noche de este sábado, Carlos Manzo, alcalde de Uruapan, fue asesinado a balazos frente a su familia —su esposa, sus dos pequeños hijos— y ante la mirada incrédula de cientos de ciudadanos que lo acompañaban en el festejo por el Día de Muertos en la plaza principal de ese municipio.

Carlos Manzo fue un alcalde valiente que, con sus pocas herramientas, tuvo que enfrentar al crimen organizado ante el abandono del gobernador Alfredo Ramírez Bedolla y de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, cuya respuesta ha sido tibia y repetitiva: “No vamos a emprender una guerra contra el narco; hay que denunciar y que se investigue.”

No sólo era un político echado para adelante que retó al poder del crimen organizado —quien, arropado por el manto protector de la impunidad y la inacción de las autoridades, acabó con su vida—. Su asesinato no sólo dejó un municipio sin un presidente valiente, sino que le arrebató la vida a un hombre que fue hijo, hermano, esposo, padre y amigo.
Dejó a unos niños en la orfandad, a una esposa en el desconsuelo, y a una familia que llevará marcada para siempre la imagen del momento en que le arrebataron la vida a su ser más querido.

UN ALCALDE DEL PUEBLO, NO DEL PODER

Carlos Manzo no era un gobernante privilegiado por la militancia del partido en el poder. Se alejó de él para comprometerse con la ciudadanía. Esa misma ciudadanía que hoy se encuentra indignada, exige respuestas y clama justicia.

No son sólo los habitantes de Uruapan quienes muestran indignación: son millones de mexicanos en todo el país que han expresado su malestar ante la omisión del gobierno frente a los gritos de ayuda de un hombre que no fue escuchado y que hoy pagó con su vida la exigencia de que las autoridades cumplieran con su responsabilidad.

EL SILENCIO OFICIAL QUE DUELE

La indignación ciudadana crece aún más con el silencio del oficialismo. Han pasado varias horas del cobarde asesinato y no ha habido un mínimo mensaje de solidaridad de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Una respuesta esperada no sólo por un pueblo en duelo, sino por una familia que quedó en el desconsuelo y la orfandad.

Hoy, el “súper policía” Omar García Harfuch ha guardado silencio. Tampoco se ha visto un mensaje de Luisa María Alcalde, dirigente de Morena, repudiando el hecho. No hay un comunicado conjunto de gobernadores en solidaridad con la familia y el pueblo michoacano. No se observa a Gerardo Fernández Noroña llorando esta muerte como lo hizo en Palestina. No se ve la indignación de Adán Augusto López o su compañera Andrea Chávez, o de la hidrocalida Nora Ruvalcaba, ella que de todo opina y busca protagonismo, ahora no vio, ni escuchó.

Son muy pocos los dueños del poder que se conmovieron ante esta desgarradora tragedia. Uno de ellos fue el diputado Ricardo Monreal, coherente con su forma de hacer política, quien en redes sociales expresó su sentir y condolencias, otro que e obligado dar la cara fue el Gobiernador de Michoacán Alfredo Ramírez Bedolla quién en un mensaje en redes condenó el cobarde atentado en el que perdió la vida el alcalde de Uruapan Carlos Manzo, e información la detención de dos sujetos.

El silencio morenista es sepulcral. No vieron ni escucharon este reprobable hecho. No era uno de ellos. No hubo solidaridad ni movilización como sí ocurrió con el lamentable crimen de los colaboradores de Clara Brugada, jefa de Gobierno de la Ciudad de México.
Ahí sí hubo respuesta, apoyo y eficacia de toda la estructura de poder para buscar justicia para dos de los suyos.

OPORTUNISMO EN TIEMPOS DE TRAGEDIA

No faltó el oportunista Arturo Ávila, quien, con su estima baja y carente de reconocimiento, ante su falta de empatía y liderazgo, utiliza su figura de vocero para llamar la atención.
Este hecho no fue la excepción. Lejos de mostrar sensibilidad, aprovechó el momento para criticar al emecista Jorge Álvarez Máynez, quien reprobó la muerte de Manzo y exigió justicia.
El oportunismo reprobable del vocero de los diputados de Morena no se hizo esperar: le recriminó la exigencia de justicia, lo calificó de lucrar con el dolor y de ser panista.

LA MUERTE DE MANZO ES UN GRITO NACIONAL

Algún legislador debería recordarle a los dueños del poder que la muerte de Carlos Manzo no es un asunto exclusivo de políticos. Es una tragedia que indigna a un país entero que exige respuestas claras.

El combate a la inseguridad no puede ni debe supeditarse a territorios con interés político.
Las acciones de la presidenta de México no sólo le pertenecen a Morena: su responsabilidad es gobernar y velar por la seguridad de todos los mexicanos.
Sus programas y estrategias deben llegar a cada rincón, más allá de filias partidistas o ideológicas.

Los mexicanos necesitamos un gobierno sensible y comprometido, que gobierne para todos, apartado de rencores, venganzas y protagonismos.
Los mexicanos demandamos paz y tranquilidad.

ESCUCHAR LA VOZ QUE FUE SILENCIADA

Si bien la presidenta Claudia Sheinbaum ha combatido la delincuencia como no lo hizo su antecesor Andrés Manuel López Obrador, los mexicanos también necesitamos de su empatía y sensibilidad para ser escuchados.

La voz de Carlos Manzo no era solo la de él. Representaba a miles de mexicanos que claman por ser escuchados y que exigen que se gobierne para todos, y no sólo para quienes forman parte de la Cuarta Transformación, un México en pensar y exigir cuesta la vida.

Uruapan #CarlosManzo #Michoacán #Violencia #México

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