đŽ#Terrible | MĂXICO SE TIĂE DE SANGRE MIENTRAS EL OFICIALISMO SE EXTRAVĂA EN SU DISCURSO DE ODIO Y TRIUNFALISMO
đčïž Cientos de personas son asesinadas a diario por grupos criminales fortalecidos durante el sexenio de AndrĂ©s Manuel LĂłpez Obrador. Su polĂtica de âabrazos y no balazosâ, una estrategia que evitĂł confrontar al crimen organizado, dejĂł un paĂs infiltrado por el narco âcomo la humedadâ: en todos los rincones, en todos los niveles, en todas las instituciones.

đčïžEl asesinato de Karina DĂaz en Campeche, uno mĂĄs entre miles, desnuda la crisis de violencia e inseguridad que el oficialismo insiste en minimizar y culpar a la oposiciĂłn.
Por: MarĂa MartĂnez
Aguascalientes, Ags., 18 de Nov. de 2025
La mañana de este martes se confirmĂł el asesinato de la sĂndica morenista de Palizada, Karina DĂaz HernĂĄndez, de 57 años, quien fue atacada a balazos en la comunidad de El Cuyo, informĂł la FiscalĂa de Campeche. Otro crimen polĂtico, otro rostro silenciado, otro expediente que se suma al cementerio de impunidad que ahoga a MĂ©xico.

El gobierno municipal de Palizada, encabezado por el petista Pedro Javier Ayala CĂĄmara, emitiĂł un comunicado en el que expresĂł âpesar y consternaciĂłnâ y asegurĂł su disposiciĂłn para colaborar con las autoridades estatales, confiando en una pronta investigaciĂłn que âgarantice justicia para la Maestra Karina Aurora DĂaz HernĂĄndezâ.
Un posicionamiento institucional correcto, pero insuficiente frente a un paĂs que se desangra.
Mientras tanto, en su conferencia matutina del lunes, la presidenta Claudia Sheinbaum presumĂa su reciente visita a Palizada como ejemplo del cariño popular hacia su gobierno:
âEn Campeche, hubieran visto a la gente, feliz con nosotros⊠En Palizada, que es un municipio mĂĄs alejado, ÂĄnâhombre!, las mujeres felices, felices⊠Ese es el verdadero MĂ©xicoâ.
La gobernante celebraba aplausos en la plaza pĂșblica mientras, en ese mismo municipio, una servidora pĂșblica era ejecutada. Una contradicciĂłn cruel que muestra el divorcio entre la narrativa oficial y la realidad que viven los ciudadanos.
Un paĂs donde las autoridades locales son blanco del crimen
La lista crece. El 6 de noviembre, en Oaxaca, Guadalupe Urban Ceballos, regidora de San Juan Cacahuatepec y militante del PVEM, fue asesinada a balazos al salir de su casa.
Meses antes, el 9 de mayo, la regidora de Movimiento Ciudadano y jefa de enfermeras del Hospital Comunitario de Teocaltiche, Cecilia Ruvalcaba Mercado, fue ejecutada dentro del nosocomio durante su turno. Su caso sigue sin resolverse.


La muerte de Karina DĂaz eleva a tres las mujeres regidoras asesinadas en lo que va de 2025. A esto se suma el homicidio del alcalde de Uruapan, MichoacĂĄn, Carlos Manzo, cuyo asesinato provocĂł indignaciĂłn nacional al revelarse que habĂa suplicado apoyo al gobierno federal para enfrentar la violencia en su municipio⊠apoyo que nunca llegĂł.

Y no es el Ășnico: diez presidentes municipales fueron asesinados en los Ășltimos doce meses en distintas regiones del paĂs. Mientras tanto, desde el oficialismo se insiste en que todo es parte de una âcampaña pagadaâ por la oposiciĂłn para desprestigiar al rĂ©gimen. El discurso se desgasta, se vuelve irresponsable y, sobre todo, profundamente insultante para las vĂctimas.
El costo mortal de los âabrazos y no balazosâ
A diario mueren cientos de personas asesinadas por grupos criminales fortalecidos durante el sexenio de AndrĂ©s Manuel LĂłpez Obrador. Su polĂtica de âabrazos y no balazosâ, una estrategia que evitĂł confrontar al crimen organizado, dejĂł un paĂs infiltrado por el narco âcomo la humedadâ: en todos los rincones, en todos los niveles, en todas las instituciones.
Esa decisiĂłn deliberada de no actuar provocĂł molestia dentro de las Fuerzas Armadas, obligadas por orden presidencial a no responder ante ataques criminales, lo que costĂł la vida a decenas de soldados. Familias enteras quedaron en la orfandad mientras el gobierno obradorista reducĂa todo a simples cifras en una conferencia matutina.
Hoy, la presidenta Claudia Sheinbaum carga con esa herencia:
un paĂs tomado por la violencia, un vecino incĂłmodo âEstados Unidosâ presionando con aranceles y amenazas, y un movimiento polĂtico que le exige lealtad partidista absoluta antes que resultados.
Sheinbaum entre dos fuegos: su partido y su paĂs
A pesar de los golpes relevantes contra la delincuencia en su primer año, la inconformidad social crece. El problema no es sĂłlo operativo: es polĂtico. La presidenta no ha logrado desprenderse del rol de candidata ni del guion de confrontaciĂłn que heredĂł.
ContinĂșa atacando a la oposiciĂłn como âconservadoresâ, cuando su responsabilidad es gobernar para todos, no para una facciĂłn. MĂ©xico no necesita una presidenta militante: necesita una presidenta de Estado.
La legitimidad con la que iniciĂł su mandato es real, pero no es eterna. Y hoy estĂĄ en riesgo por la incapacidad de Morena para reconocer lo evidente:
el paĂs estĂĄ en crisis, y el negacionismo oficial sĂłlo agrava el descontento.
México necesita firmeza, no discursos
Claudia Sheinbaum es una mujer preparada, inteligente y con capacidad para dirigir al paĂs. Pero debe dejar atrĂĄs a la candidata que fue. MĂ©xico necesita una mandataria fuerte, decidida, que dĂ© confianza y seguridad a una poblaciĂłn exhausta, que demanda ser escuchada y protegida.
Si no se rompe con las inercias del pasado âincluida la polĂtica fallida de seguridadâ el paĂs continuarĂĄ hundiĂ©ndose en violencia e indignaciĂłn social.
La sangre derramada de Karina DĂaz, de Guadalupe Urban, de Cecilia Ruvalcaba, de Carlos Manzo y de miles mĂĄs exige una respuesta real. Ya no bastan los discursos. Ya no bastan los aplausos.
MĂ©xico necesita acciĂłn, verdad y valentĂa. Hoy. No mañana.

