🟣 #8M: MILLONES DE #MUJERES RECIBEN APOYOS, PERO LA VIOLENCIA Y LA IMPUNIDAD SIGUEN EN #MÉXICO
🔸️ “La violencia, la criminalización de la protesta y la impunidad siguen siendo el pan de cada día, incluso para quienes reciben estos programas”.

Por:María Martínez
Ciudad de México, 8 de marzo de 2026
En el Día Internacional de la Mujer, el gobierno federal resaltó que más de 18.5 millones de mexicanas reciben algún programa de bienestar, y que el presupuesto para 2026 alcanza un billón de pesos, lo que las autoridades describen como un “hecho histórico” bajo la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum.
La secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel Reyes, destacó programas como la Pensión Mujeres Bienestar, que entrega 3 mil 100 pesos bimestrales a casi 3 millones de mujeres de 60 a 64 años, y enumeró decenas de apoyos adicionales: becas escolares, jornales para sembradoras, subsidios a personas con discapacidad y programas de vivienda.
Sin embargo, para activistas y colectivos feministas, los programas sociales no compensan la violencia estructural que enfrentan las mujeres en México. Según datos recientes, el país sigue entre los más peligrosos del mundo para ser mujer: los feminicidios, las desapariciones y las agresiones por motivos de género aumentan año con año, mientras la justicia y la seguridad continúan siendo ineficaces.
“El apoyo económico es insuficiente frente a la amenaza constante que viven las mujeres”, advierten especialistas. “La violencia, la criminalización de la protesta y la impunidad siguen siendo el pan de cada día, incluso para quienes reciben estos programas”.
Cifras del Instituto para la Competitividad (IMCO) revelan que el 54 por ciento de las mujeres en México trabaja en la informalidad y percibe un salario mensual promedio de tan solo 10 mil pesos, lo que resulta insuficiente para sostener la economía de sus hogares.
El mensaje oficial, que celebra la histórica presencia de una mujer al frente del Ejecutivo y la inclusión de las mujeres en la llamada “Cuarta Transformación”, contrasta con la realidad de millones de mexicanas que viven inseguras, invisibilizadas y sin acceso a justicia efectiva.
En comunidades rurales e indígenas, aunque muchas mujeres participan en programas de infraestructura social, salud y educación, siguen enfrentando desigualdad, falta de oportunidades y la presión de roles tradicionales que limitan su autonomía.
Este 8 de marzo, el gobierno presume avances en bienestar, pero la pregunta que permanece es brutalmente clara: ¿pueden los apoyos sociales sustituir la seguridad, la justicia y el respeto que millones de mujeres necesitan para vivir sin miedo?
Mientras los discursos celebran cifras y programas, la violencia machista y la impunidad continúan arrebatando vidas.


