🔴#CJNG| #MENCHO Y EL #SAPO; LEALTAD HASTA EN LA FOSA COMÚN
🔹El Mencho y El Sapo; ️Su final —abatidos, ocultos y huyendo— simbolizan la paradoja de su propia historia: Ni el dinero ni el poder pudieron comprarles lo único que no se negocia: la vida. Ambos terminaron abatidos, víctimas de la misma violencia que ayudaron a perpetuar.

Por: María Martínez
Ciudad de México, 24 de Febrero, 2026
La historia del ascenso y caída de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como El Mencho, termina de la misma forma en que construyó su imperio: entre balas, sangre miedo y la muerte.
El líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), considerado uno de los criminales más poderosos y sanguinarios de los últimos tiempos, no solo amasó una fortuna multimillonaria, sino que lo hizo a costa del dolor de un país entero. Su trayectoria criminal dejó una estela de víctimas, comunidades aterrorizadas y generaciones marcadas por la violencia.
Su final —abatido, oculto y huyendo— simboliza la paradoja de su propia historia: morir por las mismas balas con las que edificó su dominio criminal.
Pero el Mencho no cayó solo. A su lado, hasta el último momento, estuvo su operador más cercano y hombre de confianza, Hugo Gonzalo Mendoza Gaytán, conocido como El Tully, El Sapo o El 90.
Considerado uno de los engranajes clave del aparato violento del CJNG, Mendoza Gaytán cargó con su propia historia de brutalidad: reclutamiento forzado, adiestramiento de jóvenes para la guerra del narcotráfico y la consolidación de estructuras criminales cuyo destino casi siempre era la cárcel o la muerte.
Ni el dinero ni el poder pudieron comprarles lo único que no se negocia: la vida. Ambos terminaron abatidos, víctimas de la misma violencia que ayudaron a perpetuar.
Versiones oficiales y destino de los cuerpos
Tras el abatimiento ocurrido el pasado 22 de febrero, se desató una ola de violencia y especulaciones en torno al destino de los cadáveres de los líderes criminales.
De acuerdo con el informe del secretario de la Defensa Nacional, el general Ricardo Trevilla Trejo, el líder del CJNG habría fallecido a bordo del avión durante su traslado a la Ciudad de México.
Sobre el paradero del cuerpo de su operador más cercano, la información oficial fue más limitada, lo que alimentó rumores y versiones encontradas.
Fuentes consultadas señalaron que ambos cuerpos fueron trasladados directamente al Centro Médico Forense Federal ubicado en el complejo pericial de la Fiscalía General de la República sobre Río Consulado, y no a la Subprocuraduría de Investigación en Delincuencia Organizada, como inicialmente se especuló.
Ahí se practicaron las necropsias de ley para determinar con precisión las causas de muerte.
Los restos, conforme al protocolo, permanecerán bajo resguardo hasta que familiares directos —padres, esposa, hijos o hermanos— los reclamen personalmente ante el Ministerio Público, acreditando el parentesco. La ley impide que abogados realicen este trámite.
Un final sin gloria: la posibilidad de la fosa
En casos de alto impacto criminal, la incineración no es una opción inmediata, debido a la posibilidad de futuras inconformidades o solicitudes de exhumación.
Si los familiares no reclaman los cuerpos, el destino será un panteón civil de la capital del país, lejos del poder, del dinero y de la narrativa de invencibilidad que durante años rodeó a ambos personajes.
Existe la posibilidad de que familiares cercanos de Oseguera Cervantes —como su esposa Rosalinda González Valencia, su hija o algún hermano— acudan a reclamar el cuerpo, ya que hasta ahora no se ha informado de órdenes de aprehensión, por lo menos en contra de su esposa, quien meses atrás salió de prisión. El procedimiento incluiría identificación oficial, comparecer ante el Ministerio Público, quien junto a una psicóloga acompañarlan a los deudos a reconocer el cadáver y solicitar su entrega.
En el caso de Mendoza Gaytán, el proceso sería idéntico, aunque se conoce poco sobre su núcleo familiar.
El riesgo latente: violencia incluso después de la muerte
El contexto posterior al abatimiento de los líderes del CJNG sigue siendo altamente volátil.
No se descarta la posibilidad de ataques contra instalaciones forenses o que un eventual funeral detone nuevas expresiones de violencia por parte de integrantes del grupo criminal u organizaciones rivales.
Ambos escenarios reflejan la dimensión del fenómeno que encabezaron: estructuras criminales capaces de extender su influencia incluso después de la muerte de sus líderes.
El ocaso del poder criminal
Paradójicamente, el enorme poder económico y militar que alcanzaron Nemesio Oseguera Cervantes El Mencho y Hugo Gonzalo Mendoza Gaytán «El Sapo, se diluye frente a la realidad final: la posibilidad de terminar en el anonimato de una tumba común.
Un cierre que sintetiza la lógica implacable del crimen organizado:
el poder es efímero, la violencia es circular y la muerte, inevitable.
La historia de ambos no solo es la crónica de dos hombres, sino el retrato de un sistema criminal que devoró vidas, territorios y esperanzas, y que incluso en su final deja abierta la pregunta más incómoda:
cuántas historias más deberán terminar igual para romper definitivamente el ciclo.


