🔴#Hipocresía | DEL “NO ESTÁS SOLO” AL REGAÑO: #GOBERNADORES DE LA #4T DAN LA ESPALDA A #ROCHA Y OLVIDAN QUE ELLOS MISMOS LO ARROPARON.
«La memoria política de la Cuarta Transformación parece tener fecha de caducidad».

🔹️Durante casi dos años, Morena cerró filas alrededor de Rubén Rocha Moya: gobernadores le expresaron su “absoluto respaldo”, diputados le gritaron “¡No estás solo!” y la dirigencia cuestionó las acusaciones estadounidenses por considerar que no estaban acompañadas de pruebas suficientes. Ahora, cuando el sinaloense decide regresar al cargo, 23 mandatarios de la 4T descubren la “congruencia” y le exigen “madurez y responsabilidad”. El viraje exhibe una contradicción difícil de ocultar: quienes contribuyeron a construir el blindaje político de Rocha hoy pretenden tomar distancia del costo de haberlo respaldado.
Por María Martínez
Ciudad de México, a 21 de Agosto, 2026
La memoria política de la Cuarta Transformación parece tener fecha de caducidad.
Los mismos gobernadores que cerraron filas alrededor de Rubén Rocha Moya cuando comenzaron los cuestionamientos por los acontecimientos que rodearon el secuestro de Ismael “El Mayo” Zambada y el asesinato de Héctor Melesio Cuén Ojeda, ahora cuestionan públicamente al gobernador de Sinaloa por haber decidido regresar al cargo.
Este viernes, 23 gobernadoras y gobernadores del partido de la Cuarta Transformación difundieron un pronunciamiento en el que pidieron a Rocha “madurez y responsabilidad”, cuestionaron las decisiones individuales y advirtieron contra la “desmesura” y las “decisiones de facción”.
El documento incluso apela a la “congruencia” como principio político.
Pero precisamente la congruencia obliga a revisar la hemeroteca.
Porque no siempre hablaron así de Rocha.
CUANDO ROCHA NECESITÓ RESPALDO, LOS GOBERNADORES SE LO DIERON
El 12 de agosto de 2024, después de que Ismael “El Mayo” Zambada difundiera una carta en la que afirmó que había sido convocado a una reunión en la que participarían Héctor Melesio Cuén y Rocha Moya, gobernadores constitucionales y electos de Morena reaccionaron cerrando filas alrededor del mandatario sinaloense.
Entonces no le exigieron “madurez”.
Tampoco hablaron de “desmesura”.
Mucho menos cuestionaron decisiones personales.
Los gobernadores y la dirigencia morenista expresaron su “absoluto respaldo al compañero Rubén Rocha” y rechazaron lo que calificaron como “mentiras y estigmatización” contra el mandatario.
Ese respaldo quedó documentado públicamente.
Dos meses después, el apoyo se volvió todavía más explícito.
El 24 de octubre de 2024, durante una visita de Rocha Moya a la Cámara de Diputados en medio de la crisis de violencia que atravesaba Sinaloa, legisladores de Morena lo arroparon con un coro que se convertiría en símbolo de aquella defensa:
“¡No estás solo! ¡No estás solo!”
El episodio quedó registrado en videos y crónicas periodísticas.
Rocha no estaba solo.
Tenía detrás a su partido.
EN ABRIL DE 2026, MORENA TODAVÍA CUESTIONABA LAS ACUSACIONES
La posición tampoco desapareció cuando la situación jurídica y política del gobernador se volvió mucho más delicada.
El 29 de abril de 2026, después de conocerse las acciones promovidas por autoridades estadounidenses contra Rocha Moya y otros funcionarios sinaloenses por presuntos vínculos con el narcotráfico, la dirigencia nacional de Morena cuestionó públicamente el procedimiento.
El Comité Ejecutivo Nacional consideró “preocupante” que se procediera contra el gobernador sin que, según la información recibida entonces por México, se hubieran acompañado elementos probatorios suficientes.
Morena exigía pruebas.
Defendía el debido proceso.
Y cuestionaba la actuación estadounidense.
Incluso Ricardo Monreal sostuvo entonces que Rocha “no está solo” y argumentó que no existía en ese momento una prueba contundente conocida públicamente que permitiera condenarlo anticipadamente.
Ese era el discurso hace menos de cuatro meses.
AHORA DESCUBREN LA “CONGRUENCIA”
Este 21 de agosto, el lenguaje cambió radicalmente.
Después de que Rocha Moya decidiera reincorporarse a la gubernatura tras 112 días de licencia, 23 mandatarios de la Cuarta Transformación difundieron un pronunciamiento que ya no contiene una sola expresión de solidaridad hacia su compañero de partido.
Ahora escriben:
“Las decisiones individuales jamás estarán por encima del proyecto colectivo ni del mandato ciudadano”.
Agregan:
“Los proyectos políticos personales o de grupo no tienen cabida cuando se contraponen con el bienestar de la Nación”.
Y después viene el reproche directo:
“Hacemos un llamado al Dr. Rubén Rocha Moya a la madurez y la responsabilidad”.
Los mandatarios sostienen además que “la política es un ejercicio de congruencia” y cuestionan “la desmesura y las decisiones de facción”.
El pronunciamiento ha sido confirmado y difundido públicamente este viernes.
La pregunta resulta inevitable:
¿dónde estaba esa exigencia de congruencia cuando ellos mismos lo respaldaban?
DE ROCHA A SHEINBAUM: CAMBIÓ EL DESTINATARIO DEL RESPALDO
Hay otro detalle revelador.
El documento no solamente reprende a Rocha.
Los gobernadores trasladan explícitamente su respaldo político hacia la presidenta Claudia Sheinbaum.
“Manifestamos nuestro absoluto y categórico respaldo a la Presidenta de la República”, señalan.
La expresión resulta particularmente significativa.
Porque en agosto de 2024 el “absoluto respaldo” era para Rocha.
En agosto de 2026 el respaldo “absoluto y categórico” es para Sheinbaum mientras al gobernador sinaloense se le exige madurez.
El centro de gravedad político cambió.
Y Rocha quedó afuera.
EL PROBLEMA NO ES INVESTIGAR A ROCHA; ES PRETENDER BORRAR QUIÉN LO RESPALDÓ
Nada impide que los gobernadores cambien su posición ante nuevos acontecimientos.
Y ninguna solidaridad partidista puede colocarse por encima de una investigación penal.
Por el contrario: frente a acusaciones tan graves, lo correcto es que las autoridades investiguen hasta sus últimas consecuencias y que cualquier responsabilidad se determine con pruebas y debido proceso.
La incongruencia está en otra parte.
Está en pretender presentarse ahora como guardianes de una distancia institucional que durante meses ellos mismos ayudaron a borrar.
Cuando Rocha estaba bajo cuestionamiento, hubo respaldo político.
Cuando “El Mayo” Zambada hizo públicos sus señalamientos, cerraron filas.
Cuando legisladores morenistas lo recibieron en San Lázaro, se escuchó:
“¡No estás solo!”
Cuando Estados Unidos formuló sus acusaciones, Morena exigió pruebas y cuestionó el procedimiento.
Pero cuando el costo político de Rocha amenaza con alcanzar a Claudia Sheinbaum y al resto del movimiento, el lenguaje cambia.
Ahora hay “decisiones personales”.
Ahora hay “desmesura”.
Ahora hay “facciones”.
Ahora hay que defender la institucionalidad.
Y ahora Rocha debe demostrar “madurez y responsabilidad”.
ROCHA REGRESA Y TODOS SE DESLINDAN
El aislamiento político del gobernador quedó expuesto en cuestión de horas.
Primero, la dirigencia nacional de Morena aseguró que no conocía previamente su decisión de regresar y se deslindó de ella.
Después, Ricardo Monreal le pidió reconsiderar y solicitar nuevamente licencia.
Posteriormente, la Secretaría de Gobernación aclaró que su regreso era una decisión estrictamente personal y recordó que la FGR mantiene abiertas investigaciones relacionadas con las diez personas señaladas por autoridades estadounidenses, entre ellas Rocha Moya.
Y finalmente llegaron los gobernadores.
No para recibirlo.
Para reprenderlo.
EL “NO ESTÁS SOLO” QUE MORENA QUISIERA OLVIDAR
Los 23 mandatarios firmantes terminan su pronunciamiento reivindicando una conocida máxima juarista:
“Al margen de la ley, nada; por encima de la ley, nadie”.
El principio es irreprochable.
El problema es la oportunidad política con la que ahora deciden invocarlo.
Porque el Estado de derecho no comienza cuando un compañero se convierte en un costo político.
La congruencia tampoco consiste en respaldar mientras conviene y deslindarse cuando deja de convenir.
Si Rocha debe ser investigado, que se investigue.
Si existen elementos para proceder en su contra, que se proceda.
Y si no existen, que las autoridades lo determinen conforme a derecho.
Pero hay una responsabilidad que no corresponde a fiscales ni jueces y que los gobernadores de Morena no pueden trasladarle a nadie:
la responsabilidad política de haberlo respaldado cuando ya existían graves cuestionamientos alrededor de su gobierno.
Hoy llaman a Rocha a la “congruencia”.
Quizá deberían comenzar aplicando el mismo ejercicio hacia adentro.
Porque la hemeroteca permanece.
Y registra con absoluta claridad la evolución del discurso:
Primero fue “absoluto respaldo”.
Después:
“¡No estás solo!”
Más tarde:
“presenten las pruebas”.
Y ahora:
“madurez y responsabilidad”.
Rocha Moya puede haberse quedado políticamente solo.
Pero quienes durante meses lo arroparon no pueden pretender que nunca estuvieron a su lado.

