🔴#CJNG| #MUJERES ARMADAS DEL #CJNG EXHIBEN SU PRESENCIA EN REDES: LA FACCION “DOS AGUAS” IRRUMPE EN #MICHOACÁN
🔹️El Cártel Jalisco Nueva Generación vuelve a utilizar las redes sociales como vitrina de poder. Fotografías atribuidas a la facción “Dos Aguas” exhiben la participación activa de mujeres armadas dentro de sus estructuras, mientras autoridades mantienen silencio y la violencia criminal se recrudece en Michoacán.

Por: Redacción
Ciudad de México. A 3 de febrero, 2026
En redes sociales comenzaron a circular imágenes de presuntas integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), identificadas con la facción conocida como “Dos Aguas”, en las que se observa a hombres y mujeres portando uniformes tácticos, armamento y equipamiento de tipo militar.
Las fotografías, difundidas principalmente en cuentas dedicadas al monitoreo de narcoviolencia, generaron impacto y alarma, debido a que evidencian la incorporación visible de mujeres en estructuras armadas del crimen organizado, un fenómeno que, aunque documentado previamente, ahora es exhibido abiertamente como parte de una estrategia de propaganda.
El alias “Dos Aguas” también ha comenzado a circular como el de una presunta sicaria vinculada al CJNG, con supuesta operación en Michoacán, particularmente en zonas serranas y rurales en disputa, donde el cártel mantiene presencia activa frente a grupos rivales.



De acuerdo con publicaciones difundidas desde inicios de 2026, el apodo estaría asociado a una mujer que aparece en imágenes con parches de las llamadas “Fuerzas Especiales Mencho” (FEM), amuletos religiosos y simbología utilizada por células armadas del CJNG, reforzando la narrativa de control territorial y capacidad operativa.
El nombre “Dos Aguas” coincide además con una localidad del municipio de Aguililla, considerada plaza estratégica e históricamente disputada, lo que ha alimentado versiones que ubican a esta facción como parte de grupos armados activos en el corazón del conflicto criminal michoacano.
Cuentas especializadas en seguridad señalan que estas presuntas operadoras estarían involucradas en labores de vigilancia, control de rutas, monitoreo con cámaras y drones, así como en tareas de logística armada en zonas de difícil acceso. Sin embargo, ninguna autoridad federal o estatal ha confirmado oficialmente la identidad o existencia de la persona conocida como “Dos Aguas”.
Toda la información disponible proviene de fuentes abiertas, filtraciones no oficiales y contenido no verificado en redes sociales, lo que obliga a mantener reservas sobre su autenticidad, aunque expertos advierten que este tipo de material forma parte de la propaganda criminal utilizada para infundir miedo, marcar territorio y reclutar.
MUJERES, UN NUEVO ROSTRO DEL PODER ARMADO DEL CJNG
La participación de mujeres dentro del CJNG ya no se limita a roles secundarios. Diversos casos documentados por autoridades mexicanas y estadounidenses muestran su incorporación en áreas de logística, finanzas, jefaturas de plaza y operaciones armadas, incluso dentro de unidades de élite.
Entre los perfiles más conocidos se encuentra María del Rosario Navarro Sánchez, “La Chayo”, detenida en 2025 y acusada por Estados Unidos de narcoterrorismo; Ana Karen Bravo Gutiérrez, “La Loca”, señalada como sicaria y coordinadora operativa; Ana Fabiola Mata Alfaro, identificada como jefa de plaza en Guanajuato; y Josefina Ramírez Josani Vargas, “La Chepa”, operadora clave en actividades de extorsión y tráfico de drogas.
Además, se ha documentado la existencia de unidades femeniles especiales del CJNG, algunas dedicadas al manejo de drones y labores de inteligencia, lo que confirma una expansión estructural del grupo criminal.
Especialistas advierten que el reclutamiento de mujeres suele estar ligado a contextos de vulnerabilidad, coerción o vínculos sentimentales con integrantes del crimen, aunque en algunos casos se les otorgan posiciones estratégicas. No obstante, la mayoría enfrenta altos niveles de riesgo, violencia y exposición penal.
Mientras las imágenes continúan circulando sin desmentidos oficiales, la exhibición de mujeres armadas del CJNG confirma una escalada simbólica y operativa del crimen organizado, en un país donde la violencia sigue marcando el pulso de regiones enteras.


