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🔴#CJNG | MIENTRAS LA MIRADA ESTA EN SINALOA: EN JALISCO, EL #CJNG CRECE ARROPADO POR EL MANTO PROTECTOR DE LA IMPUNIDAD

🔹️Mientras el gobierno concentra su discurso y operativos en la guerra contra el Cártel de Sinaloa, en Jalisco los principales líderes del Cártel Jalisco Nueva Generación operan sin ser tocados: planean estrategias, controlan territorios, reclutan y se fortalecen bajo la protección de la impunidad.

🔴#CJNG | MIENTRAS LA MIRADA ESTA EN SINALOA: EN JALISCO, EL #CJNG CRECE ARROPADO POR EL MANTO PROTECTOR DE LA IMPUNIDAD

Por: María Martínez
Ciudad de México, a 22 de Enero, 2026

Mientras autoridades federales, estatales y de los Estados Unidos enfocan recursos, operativos y narrativa pública en el combate a la fragmentación del Cártel de Sinaloa, en Jalisco la estructura de mando del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) permanece intacta. Desde el estado que vio nacer a la organización, sus altos mandos continúan operando, expandiendo su control territorial, financiero y militar, sin que exista una ofensiva proporcional contra su núcleo de poder.

Jalisco se ha convertido en el bastión operativo del CJNG. Puerto Vallarta, la Zona Metropolitana de Guadalajara, la costa norte, los Valles y la sierra occidental conforman un corredor estratégico desde el cual se planean rutas, se supervisa el reclutamiento, se dirigen campos de adiestramiento y se administra la violencia, arropados por redes de corrupción, omisiones institucionales y silencios oficiales.

El poder que no se toca

Entre los operadores clave se encuentra Hugo Gonzalo Mendoza Gaytán, alias “El 90” o “El Sapo”, identificado como jefe de plaza del CJNG en amplias regiones de Jalisco y uno de los hombres de mayor confianza de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”. A Mendoza Gaytán se le atribuye el control de reclutamiento, suministro de armamento y supervisión de campos de entrenamiento, así como su presunta relación con hechos de alto impacto, incluido el asesinato del exgobernador Aristóteles Sandoval.

Pese a la gravedad de estos señalamientos, su estructura continúa operando sin afectaciones visibles, enviando un mensaje inequívoco: en Jalisco, el poder criminal de alto nivel no se toca.

Campos de adiestramiento y mando militar

La violencia que sostiene al CJNG se forma en campos de adiestramiento instalados en territorio jalisciense, como el Rancho Izaguirre, en Teuchitlán, El Rancho Ssn Marcos y otros, señalados como centro de entrenamiento y exterminio. Al frente de estas operaciones estuvo José Gregorio Lastra Hermida, “El Comandante Lastra”, exelemento de la Marina, detenido en marzo de 2025.

Su captura, lejos de representar un golpe estructural, evidenció la profundidad del problema: el aparato criminal continuó funcionando bajo otros mandos, confirmando que las detenciones aisladas sirven más para la narrativa oficial que para desmantelar al cártel.

Operadores que siguen libres

En la cúspide regional también figuran Francisco Javier Gudiño Haro, “El Plumas” o “La Gallina”, responsable del reclutamiento y adiestramiento en Guadalajara y Puerto Vallarta, actualmente bajo las órdenes de Carlos Valencia González, “El 03”, hijastro de “El Mencho”, dentro del grupo élite Los Deltas. Gudiño es buscado por la DEA por conspiración para traficar drogas a Estados Unidos y por ordenar asesinatos, pero continúa fuera del alcance de la justicia.

Otro nombre central es Carlos Andrés Rivera Varela, alias “La Firma”, operador de origen colombiano, buscado por el FBI desde 2021, identificado como uno de los principales jefes en Puerto Vallarta y vinculado al atentado contra Omar García Harfuch. Su operación cuenta con respaldo directo del círculo de “El Mencho” y de la facción de Los Cuinis.

En el plano financiero, Leonardo Hernández, alias “León”, mantiene activa la maquinaria económica del CJNG en Guadalajara y Puerto Vallarta bajo una fachada empresarial, incluso con negocios _ Restaurante_ abiertos al público en zonas exclusivas de Zapopan, en donde sd reúne con frecuencia con sus jefes Carlos Andrés Rivera Varela, alias “La Firma” y Javier Gudiño Haro, “El Plumas”

A esta red se suma Audias Flores Silva, “El Jardinero”, uno de los jefes de seguridad más cercanos a Oseguera Cervantes, con control territorial en estados como Zacatecas, Jalisco y Nayarit con facultades para pactar alianzas criminales, como la que consolidó con los Hijos dd Joaquín Guzmán Loera «El Chapo» Guzmán.

La guerra selectiva

Mientras estos líderes planean estrategias, mueven recursos, administran territorios y ordenan violencia, el discurso oficial insiste en una guerra focalizada en otros frentes. El resultado es una ofensiva selectiva: se combate el ruido de la confrontación entre organizaciones criminales, pero se tolera el poder consolidado del CJNG en su bastión histórico.

Jalisco no es solo un estado golpeado por la violencia: es el centro de mando de una organización criminal que opera con margen, tiempo y protección.

Los nombres de sus líderes son públicos.
Las rutas están documentadas.
Los campos de adiestramiento han sido señalados.Las redes financieras son conocidas.

Lo que no existe es una ofensiva real contra la cúspide del poder criminal.

Mientras eso no ocurra, el CJNG seguirá gobernando desde Jalisco, no a pesar del Estado, sino a la sombra de su inacción de un gobernador que pareciera haberse acostumbrado a convivir con la violencia e impunidad.

CJNG #México #Narcotráfico #Jalisco

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