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🔴#CDS| EL AVIÓN DEL «#MAYO» HABLA: EL #FBI HABRÍA PARTICIPADO EN EL. #SECUESTRO DEL COFUNDADOR DEL CÁRTEL DE #SINALOA; REVELA NUEVA INVESTIGACIÓN.

🔹️Un documento atribuido al FBI, revela que posterior al secuestro y entrega de El Mayo, la aeronave habría sifo alterada para evitar su identificación, revela nueva investigación y vuelve a colocar bajo escrutinio la versión oficial de Estados Unidos sobre el traslado de Ismael «El Mayo» Zambada.

🔴#CDS| EL AVIÓN DEL «#MAYO» HABLA: EL #FBI HABRÍA PARTICIPADO EN EL. #SECUESTRO DEL COFUNDADOR DEL CÁRTEL DE #SINALOA; REVELA NUEVA INVESTIGACIÓN.

🔹️Las revelaciones fortalecen una investigación que Péndulo Informativo documentó desde 2025 sobre el piloto estadounidense, que llevó a «El Mayo» Zambada a EE.UU. El monitoreo del vuelo y las contradicciones oficiales que desde entonces se señalaron evidenciando la clara participación del gobierno estadounidense en el secuestro y entrega del cofundador del Cártel de Sinaloa.

Por: María Martínez
Ciudad de México, a 2 de Julio, 2026

Nuevas revelaciones periodísticas sobre el traslado de Ismael “El Mayo” Zambada a Estados Unidos reabren las dudas sobre la versión oficial del gobierno estadounidense, que durante meses sostuvo que no participó en el secuestro ni en el traslado del cofundador del Cártel de Sinaloa.

El periodista Luis Chaparro, a través de Pie de Nota, dio a conocer que tuvo acceso exclusivo a la aeronave en la que presuntamente fueron trasladados Ismael “El Mayo” Zambada y Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, hasta el aeropuerto de Santa Teresa, Nuevo México, a pocos kilómetros de El Paso, Texas.

De acuerdo con la investigación, en ese lugar ya eran esperados por agentes del Buró Federal de Investigaciones (FBI) y otras agencias del gobierno estadounidense.

La revelación más relevante es que Pie de Nota aseguró haber tenido acceso a un informe interno del FBI en el que se describen modificaciones realizadas a la aeronave, además de una declaración atribuible al propio Buró en la que se reconoce la participación de agentes especiales en lo que fue descrito como un operativo “heroico y sin precedentes”.

EL AVIÓN: UNA AERONAVE ALTERADA PARA VOLAR SIN SER RASTREADA

Según la investigación de Pie de Nota, la aeronave utilizada fue un Beechcraft King Air de 1976, cuya apariencia habría sido modificada mediante trabajo de pintura para hacerla pasar por un modelo más reciente.

El avión aterrizó en Santa Teresa con la matrícula NKA, presuntamente clonada de otra aeronave existente. Además, en su interior aparecía el número de serie BB, correspondiente a la aeronave clonada.

Sin embargo, el documento obtenido por Pie de Nota señala que la serie real del avión era BB-191, correspondiente a una aeronave de los años setenta que inicialmente habría operado en Colombia.

De acuerdo con el mismo reporte, la serie también fue removida de los motores y de algunos paneles interiores.

Además, el sistema de transmisión de ubicación, conocido como ELT, habría sido retirado de la cola de la aeronave para evitar su rastreo. El sistema de plan de vuelo también habría sido alterado: se removieron registros anteriores y se instaló un mecanismo improvisado que requería una secuencia específica de interruptores, una especie de código que solo el piloto o los pilotos conocían.

La investigación también señala que las luces intermitentes de vuelo, tanto de las alas como de la cola, fueron removidas para evitar su detección en el aire.

A ello se suma un sistema hechizo de extensión de combustible, presuntamente instalado para ampliar la autonomía del vuelo sin necesidad de detenerse a recargar.

MARCAS DE FORCEJEO EN EL INTERIOR DE LA AERONAVE

Pie de Nota también mostró imágenes del interior del avión.

De acuerdo con el recorrido realizado por Luis Chaparro, en la parte central de la aeronave, donde se ubican los asientos largos, se observan marcas que podrían corresponder a un forcejeo: tallones de zapatos sobre los asientos, ventanas con daños por golpes y respaldos quebrados.

En la aeronave también fueron observadas bolsas de una tienda Oxxo con alimentos, papas, dulces, refrescos y toallitas húmedas, presuntamente utilizadas por los tripulantes durante el vuelo.

El medio también difundió imágenes de Ismael “El Mayo” Zambada y Joaquín Guzmán López al descender de la aeronave, rodeados por agentes federales.

Una fuente citada por Pie de Nota aseguró que ninguno de los dos llegó atado y que ambos fueron arrestados una vez que descendieron del avión.

EL FBI Y UNA DECLARACIÓN QUE CAMBIA LA NARRATIVA

Uno de los puntos más importantes de la investigación es la declaración atribuida al FBI, en la que se reconoce la participación de agentes especiales del Buró en el arresto y traslado de uno de los principales objetivos del gobierno de Estados Unidos.

De acuerdo con Pie de Nota, el FBI solicitó reservar los nombres de los agentes involucrados.

Ese dato modifica de manera sustancial el contexto del caso, pues durante meses el gobierno estadounidense sostuvo públicamente que no había participado en el secuestro ni en el traslado de “El Mayo” Zambada.

La nueva revelación no prueba por sí sola todos los detalles de la operación previa en territorio mexicano, pero sí aporta un elemento relevante: el reconocimiento, atribuido al FBI, de que agentes de esa corporación participaron en una operación de arresto y traslado relacionada con el capo sinaloense.

PÉNDULO INFORMATIVO YA HABÍA DOCUMENTADO EL PAPEL DEL PILOTO ESTADOUNIDENSE

Las revelaciones de Pie de Nota coinciden con una línea de investigación publicada por Péndulo Informativo desde el 3 de diciembre de 2025, cuando este medio dio a conocer que el piloto que trasladó a Ismael “El Mayo” Zambada era de nacionalidad estadounidense y habría desaparecido después de entregar al capo y a Joaquín Guzmán López en Nuevo México.

En aquella publicación, Péndulo Informativo documentó que el piloto no pertenecía a ninguna agencia federal y que, de acuerdo con investigaciones citadas entonces, había trabajado previamente para el entorno de la familia de Joaquín » El Chapo» Guzmán, según el medio Estadounidense Ilicit Investigation.

El dato abrió desde entonces una pregunta que hasta ahora no ha sido respondida de manera clara:

¿Cómo pudo un piloto estadounidense vinculado al entorno del Cártel de Sinaloa ingresar al espacio aéreo de Estados Unidos con uno de los capos más buscados del mundo, aterrizar en Nuevo México y desaparecer sin explicación pública?

LAS CONTRADICCIONES DE LA VERSIÓN ESTADOUNIDENSE

El caso ha estado marcado por contradicciones desde el inicio.

El gobierno de Estados Unidos sostuvo que no participó en el secuestro ni en el traslado de Ismael “El Mayo” Zambada. Sin embargo, su propio comunicado de la Embajada de los Estados Unidos el 9 de agosto de 2024, fecha en la presuntamente se ejecutó el Secuestro, el entonces embajador Ken Salazar confirmó que las autoridades estadounidenses sabían que Joaquín Guzmán López tenía intención de entregarse, que esperaban su llegada y que monitorearon el desplazamiento de la aeronave antes de su ingreso a territorio estadounidense.

De acuerdo con esa versión, alrededor de las 14:00 horas fueron informados de que “El Mayo” venía también a bordo.

Esto significa que existió conocimiento previo del vuelo, seguimiento de la aeronave y presencia de agentes federales en la pista al momento del aterrizaje.

A ello se suma el acuerdo de culpabilidad de Joaquín Guzmán López, en el que admitió haber participado en el secuestro de “El Mayo”, haberlo citado en un rancho en Sinaloa, haber ordenado su sometimiento y haberlo trasladado hacia una aeronave para llevarlo a Estados Unidos.

También reconoció la existencia de operaciones criminales relacionadas con tráfico de drogas, túneles, sobornos y el decomiso de millones de dólares.

EL PUNTO QUE SIGUE SIN ACLARARSE

Las nuevas imágenes de la aeronave, el documento atribuido al FBI, las modificaciones al avión, la matrícula presuntamente clonada, el retiro de sistemas de rastreo y la desaparición del piloto estadounidense refuerzan las preguntas sobre el nivel de conocimiento, comunicación y coordinación que existió entre autoridades estadounidenses y miembros del Cártel de Sinaloa antes del aterrizaje en Nuevo México.

Hasta ahora, la versión pública de Estados Unidos ha intentado separar dos hechos: por un lado, la entrega y arresto en territorio estadounidense; por otro, el secuestro y traslado previo desde México.

Sin embargo, cada nueva revelación vuelve más difícil sostener que el gobierno estadounidense sólo fue un receptor pasivo del operativo.

UNA HISTORIA QUE SIGUE ABIERTA

Las revelaciones de Pie de Nota no cierran el caso.

Lo profundizan.

Confirman que existen nuevos elementos documentales y materiales que obligan a revisar la narrativa oficial sobre uno de los episodios más importantes en la historia reciente del narcotráfico mexicano.

Péndulo Informativo había advertido desde 2025 que el papel del piloto estadounidense, su desaparición y el monitoreo del vuelo por parte de agencias norteamericanas eran piezas clave para comprender la entrega de “El Mayo”.

Hoy, las nuevas evidencias apuntan en la misma dirección: la operación fue mucho más compleja de lo que las versiones oficiales han querido reconocer.

La pregunta ya no es únicamente quién secuestró a “El Mayo”.

La pregunta de fondo es:

¿Qué tanto sabía Estados Unidos antes de que la aeronave aterrizara en Nuevo México y cuál fue el nivel real de comunicación con los hijos de “El Chapo”?

El tiempo, los documentos y las investigaciones periodísticas seguirán dando respuestas.

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