🇺🇸 #EEUU OFRECE HASTA 10 MILLONES DE DÓLARES POR «LA RANA: Y «AQUILES», JEFES DEL #CDS EN TIJUANA
🔹️Estados Unidos intensificó su ofensiva contra el Cártel de Sinaloa y anunció recompensas de hasta 5 millones de dólares por cada uno de los hermanos René y Alfonso Arzate García, acusados de narcoterrorismo y tráfico masivo de fentanilo. Las autoridades los consideran piezas clave en el control criminal de la frontera y responsables de violencia sistemática durante más de una década.

Por: Redacción
Ciudad de México, 26 de febrero de 2026
El gobierno de Estados Unidos anunció que ofrece recompensas de hasta 5 millones de dólares por cada uno por información que conduzca al arresto o condena de René Arzate-García, alias “La Rana”, y Alfonso Arzate-García, alias “Aquiles”, presuntos líderes operativos del Cártel de Sinaloa en la frontera con México.
La medida se dio a conocer tras la revelación de una acusación formal sustitutiva que imputa a René Arzate-García delitos de narcoterrorismo y apoyo material al terrorismo, relacionados con el tráfico de grandes cantidades de fentanilo, cocaína, metanfetamina y marihuana hacia territorio estadounidense.
El anuncio fue realizado por la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos del Departamento de Estado, en coordinación con la DEA y la Fiscalía Federal para el Distrito Sur de California, como parte de un esfuerzo conjunto para llevar a los hermanos ante la justicia.
Señalamientos por violencia, control territorial y lavado de dinero.
De acuerdo con documentos judiciales, René Arzate-García es identificado como jefe de plaza del Cártel de Sinaloa en Baja California, responsable de dirigir operaciones de tráfico de drogas en Tijuana y municipios aledaños, así como de supervisar actividades de enforcement, incluidos secuestros y ejecuciones.

La acusación sostiene que el presunto líder criminal ha importado miles de kilogramos de drogas a Estados Unidos y lavado millones de dólares en ganancias ilícitas mediante transacciones internacionales complejas.
Además, las autoridades lo señalan por corrupción de funcionarios mexicanos, extorsión a negocios y su presunta participación en numerosos actos de violencia en Tijuana.
Recompensas y ofensiva federal contra el narcoterrorismo
Autoridades estadounidenses afirmaron que el caso forma parte de su estrategia para combatir organizaciones criminales designadas como terroristas extranjeras.
La fiscal general de EE. UU., Pamela Bondi, sostuvo que la acusación representa un avance clave en la campaña para desmantelar cárteles, mientras que el fiscal federal Adam Gordon advirtió que los líderes criminales serán llevados ante la justicia.
Por su parte, el director del FBI, Kash Patel, afirmó que la persecución contra el Cártel de Sinaloa continuará con todos los recursos disponibles.
Antecedentes y designaciones
La acusación sustituye cargos presentados en 2014 por conspiración para importar marihuana y sostiene que Arzate-García se consolidó como uno de los operadores más violentos del cártel en la región.
En 2023 fue designado como “capo de la droga” por la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro, lo que implicó sanciones financieras internacionales.
Las autoridades estadounidenses consideran que el control de la plaza de Tijuana lo convierte en un actor estratégico en el flujo de drogas hacia California.
Delitos y penas potenciales
René Arzate-García enfrenta cargos por narcoterrorismo, empresa criminal continua, conspiración para distribuir e importar drogas y lavado de dinero, delitos que contemplan penas máximas de cadena perpetua y multas millonarias.
El caso se enmarca en la estrategia federal derivada de la designación del Cártel de Sinaloa como organización terrorista extranjera durante la administración del presidente Donald Trump.
Llamado a la colaboración
Las autoridades estadounidenses pidieron a la ciudadanía proporcionar información que ayude a localizar a los hermanos Arzate-García mediante agencias federales o representaciones diplomáticas.
Como en todo proceso penal, la acusación subraya que los imputados se presumen inocentes hasta que se demuestre su culpabilidad en un tribunal.


